No se quien me dijo una vez que los guiris de los resort (resores, en murciano) no visitaban las ciudades por que los promotores les decían que las ciudades de aquí, las de Murcia, no eran seguras. Que los podían atracar, vamos. Y desde luego si ven la televisión no me extrañaría que pensasen eso, porque desde luego solo aparecemos en los medios cuando carapan valcárcel pide agua en plan ‘payo dame argo’, cuando algún vecino asesina a otro o cuando los de Cuatro hacen reportajes de calle. Porque, no es por ser mal pensao, pero que los de Callejeros nos están convirtiendo en el convidado estrella de sus programas muy posiblemente porque somos el fortín pepero de España. Pero tampoco seamos victimistas, aquí se consume mucha droga, aquí hay mucho flipao con gafas de sol grandes y tatuajes que se piensa que es cool, y demasiado analfabeto que no es por no saber ni escribir su nombre sin faltas de ortografía, sino porque no están educados para pensar por si mismos.
En fin, lo que se muestra es lo que hay, pero no es lo único que hay.
Manuela. Sobran las palabras. No hay más que decir. La telenovela del siglo. El golazo de Telecinco de principios de los noventa. El surrealismo no reconocido, que si un intelectualoide se marca un guión así le llueven los Oscars.
La historia de dos hermanas. Una la que creen muerta a raíz de un accidente de tráfico, pero no murió, de hecho vivía en una habitación cerrada al fondo del pasillo de su propia casa – inmensa casa, claro -. Pero no podía mostrarse porque quedo desfigurada del rostro después de accidente e intentaron repararla pero…
Esta escena es una obra maestra del suspense, el miedo. Combinando bizarrismo y psicosis. De lo mejor de la televisión mundial.
Juncal es una serie de televisión emitida por TVE en la década de los años ochenta. Narra la historia de un ex matador de toros, que tuve que retirarse del mundillo del toro por una mala cogida.
Juncal
Arruinado y sin recursos es acogido por una mujer, Teresa, a la que le da mala vida por ser un mujeriego y vago. La manutención se le termina cuando Teresa descubre que está liado con una de las camareras del restaurante que regenta y lo manda a la calle, con una maleta con sus enseres personales y el Cossio. Sus únicas pertenencias.
Juncal decide rescatar su antigua vida viajando a Córdoba a ver a su familia. Su hijo, al que hace más de veinte años que no ve, se prepara para ser torero y el quiere estar cerca del muchacho.
Juncal está protagonizado por Paco Rabal. En el que posiblemente sea el papel de su vida. Grande Paco. Borda como pocos podrían hacerlo un personaje juerguista, vividor, carismático y bueno, muy bueno. Aunque por circunstancias de la vida haya tenido que recurrir a la pilleria para subsistir. Y grande también Rafael Álvarez ‘El Brujo’ el cual ofrece una interpretación magistral como Búfalo, un limpia botas de buen corazón que ayuda a Juncal en sus aventuras.
Como curiosidad, la música de la serie está compuesto por el dúo español Vainica Doble, las cuales también pusieron música para el programa de TVE Con las manos en la masa presentado por Elena Santoja, hermana de una de las miembros de Vainica.
Cuando la nostalgia te invade es que o estás viejo o borracho.
Buceando por Youtubeland hallé esta pieza de melancolia y bizarrismo. Topo Gigio, que en verdad era un ratón y no un topo, fue una marioneta de fama internacional con presencia en multitud de países: Japón, Estados Unidos, Argentina, Ecuador, Uruguay, España… Pero mirándolo con perspectiva, el personaje y el tipo que lo acompañaba, de dientes hiper blancos, daban bastante grima.
Realmente creo que Radio Televisión española y de las Jons ha cambiado de logo para darnos de qué hablar a los que tenemos blog. Bloggers si somos cool y exactos. En las próximas horas veremos un refulgir de comentarios y post desmenuzando los defectos del nuevo logo. Pero hasta eso es estrategia corporativa, se hablará de tve en entornos donde antes directamente se pasaba de ella.
No voy a comentar nada más allá de la identidad coporativa. Es dinámica, y con una buena armonía entre la presencia gráfica y el color. Está bien. Rtve se renueva. Y falta le hace, porque es un espacio de comunicación gris. La 1 es una televisión sin chicha ni limoná, aburrida. La 2 no la ve ni dios, es una televisión interesante pero no se presenta de forma atractiva. Que decir tiene que Rne suena a radio de válvulas de los años 50. Personalmente Radio 3 me gusta, en especial los programas de música electrónica, claro. Pero el cambio en la programación me parece un poco desastre.
Lo que si me gustaría saber es cuanto nos cuesta al año a los españoles la susodicha RTVE. A ver si alguien sabe de los presupuestos y el déficit público.
¡Qué mítica serie! ¡Qué profundo recuerdo nos dejo su ausencia! ¡Con que desconsuelo vivimos nuestras vidas! Y, es que señores, el pasado ya nunca volverá a nosotros ha no ser que decidamos volver a conectar el canal de nuestra nostalgia privada y nos brindémos una de sesión continúa. Han pasado ya muchos años desde que dejó de emitirse aquella extraña reconversión de los formatos norteamericanos al españolismo mas cañí y castizo que era Al salir de clase. Para todos aquellos que la sufristeis en vuestras carnes y para los liberados del psiquiátra por no conocerla, a vosotros os dedico estas líneas. Dejando el sarcasmo a un lado, si es que esto me fuera posible, debemos reconocer un mérito: buena parte de los actores y actrices que nutren el panorama interpretativo de este país a día de hoy salieron de esta serie, pongámos ejemplos: Pilar López de Ayala – a mi juicio, la mejor actriz de la serie -, Mariam Aguilera, Elsa Pataky – top one en todas las portadas masculinas, actuar no actúa mucho pero… -, Mariano Alameda, etc… por citar a algunos de una larguísima serie de nombres. Al salir de clase fue cantera indispensable de nuevos valores. Y algunos no tan jovenes puesto que el presenador Carlos Sobera, sin ir más lejos, también participó en esta teleserie.
Su horario de emisión era después de la hora de comer, a eso de las tres y media. Cada día, la televisión nos prestaba el marco para ser testigos de la vida de un grupo de jóvenes y sus circunstancias, era entretenido y olía a nuevo. La serie en sus primeras emisiones no estaba mal era entretenida – como decía – aunque al mismo tiempo un tanto irreal. Solo un detalle: las clases “reales” de un instituto estaban conformadas por doce o quince alumnos, pero ese porcentaje de mentira es normal en televisión, y más en teleseries. Pero lo interesante del asunto vino a medida que avanzaban los capítulos y la serie fue obteniendo una audiencia mayor. La degeneración tenia que pasar y pasó. Cada media tarde frente a los televisores de la cadena ex-mama chicho se aglutinaban cerca de tres millones y medio de espectadores, y eso es mucha pasta. Cuando hay que mantener un formato en antena y no se sabe como siempre queda el recurso de liar a todo el mundo con todo el mundo, hasta que solo queden libres los hermanos… No, pero la endogamía les habría restado audiencia así es tomaron el camino B: la divagación. Poco a poco, los guionistas fueron demostrándos que otra paranoia es posible, y que fuera como fuera, nos lo tragaríamos. Fue así como apareció en acción la oscura manipulación de una mano negra, todos aquellos personajes de supuesta adolescencia con barbas cerradas y patas de gallo para ellas, y, por supuesto, el mayor aporte de la afamada teleserie: el incansable espiritu empresarial de los protas. Estos, los protas, montaron: una radio, una televisión, dos bares – el mítico CBC, aún algunas cafeterías imitan el nombre -, un periódico, un grupo de música, una tienda de comics y video-juegos, un comic, etc… ¿Alguien da más? ¿Quién dijo qué los jóvenes no tenían iniciativa? Lo mejor de todo esto es que algunos padres creían que esto en la juventud era verídico, pensaban que se podía montar una empresa así como así. No sabia yo que la subvención a jóvenes empresarios era de un millon de euros por cabeza inquieta. A pesar de los absurdos entramados la serie seguía teniendo mucha audiencia. ¿Por qué? Quizás por rutina o por el hecho de que algunas de sus actrices estaba de muy buen ver. Yo siempre he presentado una clara inclinación por Leticia Dólera que también participó en la serie. Por lo que a mi respecta mis argumentos para dejarme llevar por este bodriazo eran estos básicamente: rutina, tias buenas y que aún no tenia Internet. Es muy probable que si rebuscamos en nuestras mentes aún queden vestigios de los rostros de sus actores, de alguna de las tramas internas de la serie o quizá algunas notas de la música de la sintonia. Fuese la serie mala o realmente pésima, forma parte ya de nuestro imaginario particular del absurdo televisivo… Ya, solo me queda deciros compañeros: ¿es qué no habeis aprendido nada de Al salir de clase? Levantate y crea algo, lo que sea mientras resulte fashion.